Cuenta Contable 630 Impuesto sobre beneficios – Descripción y uso

La cuenta 630 Impuesto sobre beneficios se utiliza en contabilidad para registrar el gasto por impuestos que grava las ganancias de una empresa en un ejercicio, en otras palabras, refleja el importe del Impuesto de Sociedades devengado en el año.

Cada vez que una empresa obtiene beneficios, debe pagar un impuesto por esos beneficios, y esta cuenta contable sirve para reconocer ese gasto en la contabilidad, un gasto que aparece en la cuenta de resultados restando del beneficio antes de impuestos, para mostrar el beneficio neto después de impuestos.

Cuenta Contable 630 Impuesto sobre beneficios. Descripción, características, cómo se usa, para qué sirve, preguntas sobre la cuenta, ejemplos

Esta cuenta se emplea generalmente al cerrar el ejercicio contable, cuando ya se conoce el resultado de ingreso menos gasto del año y se calcula el impuesto correspondiente.

Características de la cuenta contable 630

La cuenta 630 forma parte del grupo 6 del Plan General de Contabilidad, lo que significa que su saldo representa un gasto para la empresa, que reduce el resultado del ejercicio.

Tiene la peculiaridad de que, aunque es un gasto contable, no es un gasto fiscalmente deducible, por lo que no reduce la base imponible del impuesto cuando calculamos el Impuesto de Sociedades.

Otra característica es que la cuenta 630 Impuesto sobre beneficios registra el impuesto devengado del ejercicio, es decir, el impuesto correspondiente a la renta obtenida en ese periodo, esto se hace conforme al principio del devengo: contabilizamos el gasto por impuesto cuando nace la obligación (al cerrar el año con beneficios), independientemente de cuándo se pague, aunque es posible que haya desfase temporal entre la contabilización en la 630 y el pago efectivo a Hacienda (que suele ocurrir al año siguiente, dentro del plazo legal de declaración).

Cabe señalar que, si una empresa no ha tenido beneficios, sino que dio pérdidas, normalmente no habrá importe en la 630, ya que no tendría que pagar Impuesto de Sociedades en ese ejercicio, aunque podría darse alguna situación de impuestos diferidos o créditos fiscales, pero es un tema más profundo que veremos en otro artículo.

Aspectos a considerar

Un aspecto importante al usar la 630 es entender que el resultado contable y el resultado fiscal no siempre coinciden, de hecho, es muy habitual que difieran, y ocurre porque la normativa contable y la normativa fiscal tienen reglas distintas sobre cómo reconocer ciertos ingresos y gastos.

Por ejemplo, ciertos gastos pueden contabilizarse en la cuenta de resultados, pero no ser deducibles fiscalmente, como una multa, o puede haber ingresos que tengan un tratamiento especial.

Estas discrepancias se clasifican en diferencias permanentes, cuando un gasto nunca será deducible, y diferencias temporarias, cuando algo no se deduce ahora pero sí en el futuro, o viceversa, por ejemplo diferencias en los ritmos de amortización de un activo.

La presencia de estas diferencias implica que el impuesto que finalmente paga la empresa puede ser distinto al que resultaría de aplicar simplemente el porcentaje de impuesto al beneficio contable, y la cuenta 630, por tanto, puede incluir ajustes para contemplar estas diferencias, de modo que el gasto por impuesto contabilizado refleje tanto el impuesto corriente como el efecto de esas diferencias, llamado impuesto diferido.

La cuenta contable 630 y el pago a realizar

Hay que destacar que la cuantía registrada en la 630 no siempre coincide con el pago inmediato a Hacienda, ya que la cuenta 630 muestra el gasto total por impuesto del ejercicio, pero parte de ese importe puede pagarse en ejercicios futuros, si es un impuesto diferido, o haberse pagado ya por anticipado con pagos a cuenta.

Por ejemplo, si en un año la empresa ha pagado de más y Hacienda le tiene que devolver, la cuenta 630 podría incluso representar un gasto menor que lo pagado durante el año, ajustando esa diferencia.

Lo normal es que al contabilizar el impuesto se utilicen cuentas complementarias: la cuenta 4752 Hacienda Pública, acreedora por impuesto sobre sociedades para lo que queda por pagar, la 4709 Hacienda Pública, deudora por devolución de impuestos si hay devolución a favor de la empresa, y la 473 Hacienda Pública, retenciones y pagos a cuenta para los importes ya abonados anticipadamente.

Estas cuentas de Hacienda se usan en contrapartida de la 630 para reflejar quién debe a quién, la 630 recoge el gasto y las cuentas 47X reflejan el pasivo o activo frente a la Agencia Tributaria.

¿Quién utiliza la cuenta 630?

La utilizan las sociedades y empresas que están sujetas al Impuesto de Sociedades en España, que principalmente son todas las personas jurídicas (sociedades anónimas, limitadas, etc.), por lo que deben reflejar ese gasto en su contabilidad mediante la cuenta 630.

Incluso las pymes (pequeñas y medianas empresas) utilizan esta cuenta, ya que también tributan por sus beneficios.

En cambio, autónomos no pagan Impuesto de Sociedades, sino IRPF, por lo que su tratamiento es diferente.

Subcuenta 6300 Impuesto corriente y 6301 Impuesto diferido

El Plan General de Contabilidad de 2007 introdujo la subdivisión de esta cuenta en 6300 Impuesto corriente y 6301 Impuesto diferido, tanto para el plan normal como para pymes, mostrando la importancia de que incluso las empresas más pequeñas contemplen la distinción entre impuestos del ejercicio e impuestos aplazados.

En la práctica, muchas pymes tienen situaciones fiscales más sencillas, a veces sus diferencias entre contabilidad y fiscalidad son mínimas o nulas.

Por ejemplo, una pyme puede optar por seguir los criterios fiscales (amortizaciones según tablas fiscales, provisiones deducibles sólo en los casos permitidos, etc.) de modo que su resultado contable sea muy parecido al fiscal, propiciando que el cálculo del impuesto es más sencillo y la cuenta 630 recogerá básicamente el 25% (tipo general) de su beneficio contable.

En las grandes empresas, suelen manejar mayores cargas fiscales que implica contabilizar impuestos con diferencias significativas, ya que a menudo enfrentan diversas diferencias temporarias como pueden ser incentivos fiscales, deducciones por I+D, compensación de pérdidas de años anteriores, etc.

La gran diferencia es que la cuenta 6300 corresponde a pagar por el impuesto de sociedades del año en curso y la cuenta 6301 Impuesto diferido no se paga en el ejercicio corriente sino en ejercicios futuros.

No obstante, gracias a la normativa contable unificada, todas las empresas españolas, grandes o pequeñas, aplican los mismos principios contables a la hora de contabilizar el impuesto sobre beneficios.

Descripción de la cuenta contable 630 en el PGC

630 Impuesto sobre beneficios

Importe del impuesto sobre beneficios devengado en el ejercicio, salvo el originado con motivo de una transacción o suceso que se hubiese reconocido directamente en una partida del patrimonio neto, o a causa de una combinación de negocios.

Con carácter general, el contenido y movimiento de las cuentas citadas de cuatro cifras es el siguiente:

6300 Impuesto corriente

a) Se cargará:
a1) Por la cuota a ingresar, con abono a la cuenta 4752.
a2) Por las retenciones soportadas y los ingresos a cuenta del impuesto realizados, hasta el importe de la cuota líquida del periodo, con abono a la cuenta 473.

b) Se abonará, por la cuota de ejercicios anteriores que recupera la empresa como consecuencia de las liquidaciones fiscales del impuesto o impuestos sobre el beneficio, con cargo a la cuenta 4709.

c) Se abonará o cargará, con cargo o abono a la cuenta 129.

6301 Impuesto diferido

a) Se cargará:
a1) Por el importe de los pasivos por diferencias temporarias imponibles originados en el ejercicio, con abono a la cuenta 479.
a2) Por la aplicación de los activos por diferencias temporarias deducibles de ejercicios anteriores, con abono a la cuenta 4740.
a3) Por la aplicación del crédito impositivo como consecuencia de la compensación en el ejercicio de bases imponibles negativas de ejercicios anteriores, con abono a la cuenta 4745.
a4) Por el importe del efecto impositivo de las diferencias permanentes a imputar en varios ejercicios, con abono a la cuenta 834.
a5) Por el importe del efecto impositivo correspondiente a las deducciones y bonificaciones a imputar en varios ejercicios, con abono a la cuenta 835.
a6) Por la aplicación fiscal de las deducciones o bonificaciones de ejercicios anteriores, con abono a la cuenta 4742.
a7) Por el importe del efecto impositivo derivado de la transferencia a resultados de ingresos imputados directamente al patrimonio neto que hubieran ocasionado el correspondiente impuesto corriente en ejercicios previos, con abono a la cuenta 8301.

b) Se abonará:
b1) Por el importe de los activos por diferencias temporarias deducibles originados en el ejercicio, con cargo a la cuenta 4740.
b2) Por el crédito impositivo generado en el ejercicio como consecuencia de la existencia de base imponible negativa a compensar, con cargo a la cuenta 4745.
b3) Por la cancelación de pasivos por diferencias temporarias imponibles de ejercicios anteriores, con cargo a la cuenta 479.
b4) Por las diferencias permanentes periodificadas que se imputan al ejercicio, con cargo a la cuenta 836.
b5) Por las deducciones y bonificaciones periodificadas que se imputan al ejercicio, con cargo a la cuenta 837.
b6) Por los activos por deducciones y otras ventajas fiscales no utilizadas, pendientes de aplicar fiscalmente, con cargo a la cuenta 4742.
a7) Por el importe del efecto impositivo derivado de la transferencia a resultados de gastos imputados directamente al patrimonio neto que hubieran ocasionado el correspondiente impuesto corriente en ejercicios previos, con cargo a la cuenta 8301.

c) Se abonará o cargará, con cargo o abono en la cuenta 129.

Ejemplos de uso

Ejemplo 1: Impuesto corriente sin diferencias

Una empresa obtiene en el año un beneficio antes de impuestos de 20.000€, y no tenemos diferencias entre el resultado contable y el fiscal, es decir, todo lo que es gasto contable es deducible y no hay ajustes.

Aplicando el tipo general del 25%, el Impuesto de Sociedades asciende a 5.000€.

Asiento contable gasto impuesto sobre beneficiosDebe (€)Haber (€)
630 Impuesto sobre beneficios5000
4752 Hacienda Pública, acreedora por Impuesto sobre Sociedades5000

Este asiento refleja el gasto por impuesto en la 6300 y la deuda con Hacienda por ese importe.

Tras contabilizar, en la cuenta de resultados aparecerá un gasto de 5.000€ que reducirá el beneficio neto quedando 15.000 € de beneficio después de impuestos, es muy común en el mundo de las finanzas y la contabilidad habalr siempre de resultado antes de impuestos y resultado después de impuestos.

  • Resultado antes de impuesto: 20.000€
  • Impuesto sobre beneficios: 5.000€
  • Resultado después de impuestos: 15.000€

El puesto se pagará según lo estipulado por las leyes tributarias, normalmente antes del 25 de julio del año siguiente, que es la fecha límite de presentación del modelo 200 de Impuesto de Sociedades.

Ejemplo 2: Impuesto corriente con pagos a cuenta realizados

Una empresa realizo a lo largo del año pagos fraccionados del impuesto por un total de 1.500€ (por ejemplo, mediante los modelos 202 trimestrales).

Esos pagos anticipados se registraron en su momento en la cuenta 473 Hacienda Pública, retenciones y pagos a cuenta, representando un crédito a favor de la empresa frente a la Agencia Tributaria.

Al cierre del ejercicio, como el ejemplo anterior, tenemos un beneficio de 20.000€ y un impuesto sobre beneficios de 5.000€.

Asiento contable impuesto sobre beneficiosDebe (€)Haber (€)
630 Impuesto sobre beneficios5000
473 Hacienda Pública, retenciones y pagos a cuenta1500
4752 Hacienda Pública, acreedora por Impuesto sobre Sociedades3500

Ejemplo 3: Impuesto diferido (diferencia temporaria)

Imaginemos ahora que una empresa tiene una diferencia temporaria porque ha contabilizado un gasto por una provisión de 4.000€ para cubrir un posible impago de un cliente importante.

Contablemente es un gasto válido este año, pero supongamos que, según la normativa fiscal, esa provisión no es deducible este año porque aún no cumple ciertos requisitos, generando una diferencia temporaria deducible en el futuro.

El beneficio de la empresa es 20.000€, incluyendo la provisión como gasto, pero el resultado fiscal ajustado sería 24.000€, ya que la normativa indica que la provisión es un gasto no deducible este año, dependiendo de si el cliente acaba pagando o no en el futuro, que es otra cuestión a abordar en el futuro, nosotros solo nos vamos a centra en los movimientos de este año.

Al aplicar el 25%, el impuesto sobre beneficios corriente sería 6.000€ de 24.000 €, sin embargo, parte de ese impuesto realmente corresponde a un beneficio “fiscal” que la empresa no tuvo en términos contables, es decir, esos 4.000€ extra de base son temporarios, pues probablemente el año próximo cuando se dé de baja la provisión o se cumplan los requisitos, serán deducibles.

Esto significa que hay un impuesto de más pagado este año de 1.000€ (el 25% de 4.000) que la empresa podrá recuperar en el futuro, entonces ¿Cómo se refleja esto en la contabilidad usando la cuenta 630?

Prime contabilizamos el impuesto sobre beneficios corriente:

Asiento contable impuesto en diferidoDebe (€)Haber (€)
6300 Impuesto corriente6000
4752 Hacienda Pública, acreedora por Impuesto sobre Sociedades6000

Ahora realizamos el asiento contable del impuesto sobre beneficios diferido:

Asiento contable impuesto en diferidoDebe (€)Haber (€)
474 Activo por diferencias temporarias deducibles1000
6301 Impuesto sobre beneficios diferido1000

Al abonarse la 6301, estamos reduciendo el gasto por impuestos en la cuenta de resultados en 1.000€.

3. Asiento de reversión en el ejercicio siguiente

Cuenta contableDebe (€)Haber (€)
6301 Impuesto sobre beneficios diferido1.000
474 Activo por diferencias temporarias deducibles1.000

Este último asiento anula el activo por impuesto diferido registrado en el ejercicio anterior, reflejando que, en el año siguiente, se pagará 1.000 € menos de impuesto corriente.

Con estos asientos contables en la cuenta de resultados ahora tendríamos:
Cuenta 6300: 6.000€
Cuenta 6301 = – 1.000€ (ya que se encuentra en el haber)

Con lo cual el gasto neto por impuesto sería 5.000€, que equivale al 25% de 20.000€.

Así logramos que el resultado después de impuestos refleje correctamente la situación, donde la empresa ganó 20.000€ contablemente y paga 5.000€ de impuestos sobre beneficios a ese resultado, aunque haya adelantado 1.000€ más que recuperará más adelante dependiendo de como se desarrolle la situación con el impago.

En años posteriores, cuando efectivamente esa provisión sea deducible o la diferencia se anule, ocurrirá lo contrario, pagaremos 1.000€ menos de impuesto sobre beneficios.