La cuenta contable 681 Amortización del inmovilizado material en el Plan General de Contabilidad (PGC) se usa para registrar el gasto por depreciación de los activos fijos tangibles.
Estos son bienes físicos, como edificios, maquinaria, vehículos o equipos, que la empresa usa por más de un año en su actividad comercial.
Esta amortización es la depreciación que consiste en repartir el coste de estos activos a lo largo de su vida útil, reflejando cómo pierden valor por el uso, el desgaste o la obsolescencia.
Definición y propósito de la cuenta contable 681
La cuenta contable 681 sirve para reflejar el gasto contable asociado a la depreciación sistemática anual efectiva de los activos fijos tangibles.
La depreciación es el proceso de asignar el coste de un activo a lo largo de su vida útil, reconociendo que estos bienes pierden valor debido al uso, el desgaste, la obsolescencia técnica o comercial, o el paso del tiempo.
Este enfoque asegura que los costes se distribuyan de manera racional y sistemática, alineándose con el principio de correspondencia entre ingresos y gastos en la contabilidad, un proceso muy importante en cualquier empresa.
La cuenta 681 se carga (debita) por la dotación del ejercicio, es decir, el monto calculado como depreciación, y se abona (acredita) a cuentas como la 280, 281 o 282, que corresponden a la amortización acumulada de diferentes categorías de activos, y en particular, la cuenta 281 Amortización acumulada del inmovilizado material.
Existen varios métodos para calcular la depreciación, y la elección depende de cómo la empresa estime que el activo pierde valor, aunque la más común es la depreciación lineal.
¿En qué situaciones se usa la cuenta 681 Amortización del inmovilizado material?
- Vehículos: Cuando una empresa tiene coches, camiones o furgonetas para su actividad (como transporte o reparto) y necesita repartir su coste a lo largo de los años que los usa.
- Edificios o locales: Si una empresa es propietaria de un local, almacén o nave industrial que usa en su negocio, registra la depreciación anual del edificio (excluyendo el terreno, que usa un tratamiento especial) para reflejar su desgaste con el tiempo.
- Maquinaria: En fábricas o talleres, las máquinas de producción (como prensas, tornos o cintas transportadoras) se deprecian anualmente porque se desgastan con el uso o quedan obsoletas por avances tecnológicos.
- Muebles y enseres: Para muebles de oficina, estanterías de almacén o equipamiento como mostradores en tiendas, se usa la cuenta 681 si tienen una vida útil superior a un año y pierden valor con el tiempo.
- Equipos informáticos: Ordenadores, servidores o impresoras de gran tamaño que usa la empresa se deprecian porque su tecnología se queda anticuada o se desgastan por el uso continuo.
- Instalaciones específicas: Elementos como sistemas de climatización, redes eléctricas o tuberías instaladas en un edificio de la empresa se deprecian para reflejar su deterioro o necesidad de renovación.
- Herramientas de larga duración: Si una empresa usa herramientas especializadas o equipos pesados con una vida útil prolongada (como en construcción), se registra su depreciación en esta cuenta.
Definición en el PGC de la cuenta 681 Amortización del inmovilizado material
Expresión de la depreciación sistemática anual efectiva sufrida por el inmovilizado intangible y material, por su aplicación al proceso productivo, y por las inversiones inmobiliarias.
Se cargarán por la dotación del ejercicio, con abono a las cuentas 280, 281 y 282., generalmente, a cuentas de los subgrupos 16, 17, 40, 51 ó 52 y, en su caso, a la cuenta 475.
Ejemplos de uso
Supongamos que una empresa compra una máquina por 10.000€, con una vida útil de 5 años y sin valor residual.
Usando el método de línea recta, la depreciación contable anual sería 10.000€ / 5 = 2.000€, por lo que cada año, la empresa contabilizaría:
Descripción | Debe (€) | Haber (€) |
---|---|---|
681 Amortización del inmovilizado material | 2000 | |
281 Amortización acumulada del inmovilizado material | 2000 |
Después de 5 años, la máquina estaría completamente depreciada, con un valor neto de cero en los libros contables.